No bajo la ley sino bajo la gracia

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Lee Romanos 6:14. ¿Cómo debemos entender este versículo? ¿Significa que los Diez Mandamientos ya no son obligatorios para nosotros? Si ya no lo son, ¿por qué?

Romanos 6:14 es una de las declaraciones clave del libro de Romanos. Y a menudo escuchamos que la citan en el contexto de alguien que nos dice a los adventistas que el día de reposo sabático ha sido abrogado.

Sin embargo, eso obviamente no es lo que significa el versículo. Como dijimos anteriormente, ¿cómo es que se podría eliminar la ley moral y que el pecado siga siendo una realidad? ¡Porque la ley moral es lo que define el pecado! Si leyeras todo lo dicho anteriormente en Romanos, incluso solo en el capítulo 6, sería difícil ver que, en medio de toda este análisis sobre la realidad del pecado, Pablo dijese de repente: “La ley moral (los Diez Mandamientos, que definen el pecado) ha sido abolida”. Eso no tiene ningún sentido.

Pablo les está diciendo a los romanos que quien vive “bajo la ley” (es decir, bajo la economía judía tal como se practicaba en su época con todas sus normas y reglamentos hechos por el hombre) estará gobernado por el pecado. En contraste, la persona que vive bajo la gracia obtendrá la victoria sobre el pecado, porque la ley está escrita en su corazón y el espíritu de Dios puede guiar sus pasos. Aceptar a Jesucristo como el Mesías, ser justificado por él, bautizarse en su muerte, destruir al “viejo hombre”, resucitar para “andar en vida nueva”: estas son las cosas que destronarán al pecado de nuestra vida. Recuerda, todo esto es el contexto en el que aparece Romanos 6:14, el contexto de la promesa de la victoria sobre el pecado.

No debiéramos definir la frase “bajo la ley” en forma demasiado restrictiva. La persona que supuestamente vive “bajo la gracia” pero desobedece la ley de Dios no hallará gracia sino condenación. “Bajo la gracia” significa que mediante la gracia de Dios según la revelación de Jesús, se ha eliminado la condenación que la ley inevitablemente acarrea sobre los pecadores. Por ende, ahora libres de esta condenación de muerte causada por la ley, “andamos en vida nueva”, una vida que se caracteriza y se manifiesta por el hecho de que, al morir al yo, ya no somos esclavos del pecado.

¿Cómo has experimentado la realidad de una nueva vida en Cristo? ¿Qué evidencia tangible puedes señalar que revele lo que Cristo ha hecho en ti? ¿De qué aspectos te niegas a desprenderte, y por qué debieras deshacerte de ellos?

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