Los burladores

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Después de asegurarse de que sus lectores tuvieran “memoria de las palabras que antes han sido dichas por los santos profetas, y del mandamiento del Señor y Salvador dado por vuestros apóstoles” (2 Ped. 3:2), Pedro llega a su advertencia específica. Quizá, sabiendo cuán peligrosa sería esta enseñanza, quiso asegurarse de transmitir la autoridad con la que estaba escribiendo.

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